Buscándole las manchas al sol… emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy

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En esta ocasión debo decir que fue el Dr. Eduardo Álvarez Seijas, en una de las tantas conversaciones que sostuvimos en el Círculo de la Habana Vieja, el que me sugirió investigar sobre la serie en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy, incentivándome al conocer que esta constituye la primera en el mundo donde se utilizó cuatro colores en un solo sello (tetracromía) y la primera en la filatelia cubana cuyo motivo central fueron especies de nuestra fauna. Esta bella serie fue autorizada mediante el Decreto Presidencial No. 405 de fecha 11 de febrero de 1956. No consta en los documentos consultados ninguna referencia que justifique la demora de dos años, pero este suceso no sorprende, ya que en este período en la historia postal de Cuba ocurrían con mucha frecuencia casos similares, siendo finalmente puesta en circulación el día 26 de septiembre de 1958, con dentado 12½ y filigrana estrella. La misma consta de 11 valores.

El filatelista que sea buen observador se habrá dado cuenta que la cantidad de sellos confeccionados es bastante limitada, especialmente en los últimos valores de la serie, los cuales se hacen difíciles de conseguir.

  • 2 centavos. color violeta y negro. Tirada de 600 000 ejemplares. Diseño: reproducción de la portada de la obra “Memorias sobre la historia natural de la Isla de Cuba”, del sabio Felipe Poey.
  • 4 centavos. Color sepia oscuro o castaño oscuro. Tirada de 1 000 000 de ejemplares. Diseño: retrato de Felipe Poey.
  • 8 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 100 000 ejemplares. Diseño: mariposa de la especie Papilio Cayguanabus.
  • 12 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 100 000 ejemplares. Diseño: mariposa de la especie Teria Gundlachia.
  • 14 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 60 000 ejemplares. Diseño: mariposa de la especie Teria Ebriola.
  • 19 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 50 000 ejemplares. Diseño: mariposa de la especie Nathalis Felicia.
  • 24 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 50 000 ejemplares. Diseño: dos peces de la especie Jácome-Poey (pez Jacome).
  • 29 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 50 000 ejemplares. Diseño: dos peces de la  especie Añil.
  • 30 centavos para el servicio aéreo. Color: policromía. Tirada de 60 000 ejemplares. Diseño: varios peces de la especie Serranus-phoebe-Poey (pez Diana).
  • 10 centavos para el servicio de entrega especial. Color: policromía. Tirada de 150 000 ejemplares. Diseño: un pez de la especie Mesoprion caudanotatus (pez Rabiche)
  • 20 centavos para el servicio de entrega especial. Color: policromía. Tirada de 25 000 ejemplares. Diseño: dos peces de la especie Gambusiapunctata- Poey (pez Guajacón)

emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy 1 El valor de 20 centavos de entrega especial debido a su tirada de solo 25 000 ejemplares es el de más alto precio en catálogo, conocido popularmente por los filatelistas como “El Guajacón”. Hay que aclarar que la cantidad de sellos confeccionados no fue obra caprichosa de la posta cubana, ya que estaban en correspondencia a las demandas del servicio. El valor de 4 centavos era la tarifa para el correo interno de la Isla en ese periodo, siendo por tanto el de más amplio uso. En mi opinión es acertada la idea de haber puesto el retrato de Felipe Poey en el valor de 4 centavos, por dos razones, la primera y más importante es que la emisión es confeccionada en su honor y la segunda haber confeccionado un millón de sellos en cuatro colores habría sido bastante engorroso, con un costo de impresión elevadísimo, lo cual no convenía al siempre ahorrativo correo cubano.

Para la elección de los

emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy 2
emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy 2

diseños de esta serie, debido a la fructífera vida de Felipe Poey, había para escoger. Luis Howell Rivero (Presidente de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey) le remitía en temprana fecha del 31 de enero de 1956 las láminas en colores al Director de Correos para que éstos decidieran qué diseño poner en cada sello. Las mismas incluían el Almiquí, la Jutía Carabalí, el Tocororo, el extinto Guacamayo cubano, el Manjuarí, el Pargo Criollo, la Mariposa Caopsilia avellaneda, el coleóptero Calicromaviris, la Polymita picta, considerado el molusco terrestre más bello del mundo, el Ligus poeyi, y el cangrejo moro colorado. De esta propuesta original ninguna de las opciones planteadas fue escogida.

Hay que mencionar que originalmente estaba incluido un molusco en la serie y esta constaba de 10 valores. El último invitado para unirse a la serie fue el antes mencionado sello del guajacón. A solicitud del director y editor de la revista Acuario, y por acuerdo aprobado por el Ministro, se le informó al director de Correos con fecha 13 de septiembre de 1957, que se agregaran 25 000 sellos de 20 centavos para entrega especial con el mencionado pez. Para evitar el acaparamiento por parte de los filatelistas se propuso que no se vendiera este sello individualmente, sino la serie completa, aunque no se halló constancia de que se procediera de tal forma.

Los costos de confección de la emisión ascendieron a la suma de 33 378, 10 pesos. Los sellos confeccionados en policromía tuvieron un coste de impresión de 4,25 pesos por cada millar de sellos, lo cual dista mucho del sello de cuatro centavos confeccionado en un solo color con un costo de 1,65 pesos el millar. En una carta fechada el 29 de setiembre de 1958, tres días después que se pusiera en circulación la emisión, el ingeniero Fernando de Zayas Muñoz ya señalaba la lista de errores incurrida en esta serie:

  1. Sello de 19 centavos Nathalis felicia es una especie que fue clasificada erróneamente por Poey, ya que estaba previamente publicada con el nombre Nathalis iole.
  2. Sello de 14 centavos Teria Ebriola debe ser Euremadaira-palmira.
  3. Sello de 12 centavos Teria Gundlachia, esta especie es una forma de Eurema proterpia (Fabricius).
emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy 3
emisión en honor al naturalista cubano Felipe Poey Aloy 3

El Correo cubano rápidamente buscó cómo salvar responsabilidad primeramente escudándose con Felipe Poey al argumentar que dichos nombres fueron tomados textualmente de su libro “Memorias sobre la Historia Natural de la Isla de Cuba” publicado en 1851, y que al ser esta emisión en honor al sabio cubano debían ponerse tal como él las clasificó. Esta posición del Correo no se sostuvo pasando toda la carga inevitablemente sobre la comisión destinada a elegir los diseños, compuesta por el Dr. Luis Howell Rivero (Presidente de la Sociedad Cubana de Historia Natural “Felipe Poey”), James Churchill Hopgood (Director y Editor de la revista Acuario), Francisco Guigou (Director de Correos), Eduardo R. Almeyda (Subadministrador y técnico de la Casa Impresora P. Fernandez S.A) y Joaquín Pinera Ramírez (Jefe de Negociado de Servicios Internacionales y Asuntos Generales). La carta del 22 de octubre de 1958, dirigida al Director de Correos, refiere: “…Que encontrándose circulando los sellos de la aludida emisión Felipe Poey, aunque las objeciones del Dr. Zayas Muñoz resultaran atinadas, hay que aceptar los hechos consumados resultando estéril a todas luces, continuar enfrascados en una polémica que en este asunto no puede brindarnos una solución satisfactoria de ninguna clase…”.

La carta del ingeniero Fernando de Zayas y Muñoz con fecha 14 de octubre de 1958 dirigida al Ministro de Comunicaciones es suficiente para concluir este artículo: “… no existe justificación alguna para poner de manifiesto los pocos errores de Poey, que tantos aciertos tuvo… se lanza a todo el orbe la constancia de disparates, que entre la literatura de Poey por su sapiencia y erudición, hay que buscar bastante para encontrarlos … los errores que señalo en mi memorándum, y otros que me callo, es algo universalmente aceptado y evidente pero, teniendo Don Felipe muchas especies válidas y muy bonitas por cierto, así como otras muchas dedicadas a él, también muy hermosas, que hubiesen podido ser usadas sin contradicciones o polémicas … el destino que castiga el descuido, ha llevado a los responsables a como vulgarmente se dice “poner el dedo sobre la llaga”. Los asesores muy duchos en otras materias, aquí pisaron “terra ignota” y el resultado es evidente.

 

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