La Sexta Conferencia Internacional Americana, conocida también como Sexta Conferencia Panamericana, se celebró en La Habana entre el 16 de enero y el 20 de febrero de 1928. Fue uno de los acontecimientos internacionales más importantes que tuvieron lugar en Cuba durante el gobierno de Gerardo Machado (1925-1933).

La elección de La Habana como sede se había acordado durante la Quinta Conferencia Internacional Americana, celebrada en Santiago de Chile en 1923. A partir de entonces, el Gobierno cubano asumió los preparativos de una reunión que congregaría a representantes de 21 países americanos para debatir asuntos políticos, jurídicos, económicos y comerciales, además de cuestiones relacionadas con la cooperación entre las naciones del continente.
La convocatoria oficial se realizó a finales de 1926 y el programa fue preparado durante 1927 por el Consejo Directivo de la Unión Panamericana, con sede en Washington.
La visita del presidente estadounidense Calvin Coolidge
Uno de los momentos más destacados de aquellos días fue la llegada a La Habana del presidente de Estados Unidos, Calvin Coolidge, el 15 de enero de 1928. Viajó a bordo del acorazado USS Texas para asistir a la inauguración de la conferencia.
Su visita tuvo una enorme repercusión política y diplomática, ya que fue la primera vez que un presidente estadounidense en ejercicio visitaba Cuba. Su presencia dio todavía mayor relevancia internacional al encuentro y puso de manifiesto la importancia de las relaciones entre ambos países.
Principales asuntos tratados

El programa de la conferencia abarcaba una amplia variedad de temas relacionados con las relaciones entre los países americanos.
- Derecho internacional: regulación de las relaciones jurídicas entre los Estados y los particulares.
- Relaciones diplomáticas y consulares: derechos, obligaciones y funciones de los representantes diplomáticos.
- Comercio y navegación: acuerdos para facilitar las relaciones comerciales entre las naciones.
- Aviación comercial: regulación de las comunicaciones aéreas entre los países americanos.
- Unión Panamericana: reorganización y fortalecimiento de esta institución como organismo de cooperación continental.
- Asilo político: regulación de las condiciones para conceder protección a personas perseguidas.
- Neutralidad marítima: establecimiento de normas internacionales.
- Conflictos civiles: medidas para evitar que las guerras internas de un país afectaran a otros territorios americanos.
- Educación, sanidad y cooperación intelectual: promoción de iniciativas comunes en estos ámbitos.
Convenciones y acuerdos aprobados

La conferencia concluyó el 20 de febrero de 1928 con la aprobación de numerosas convenciones, resoluciones y acuerdos. Entre los documentos más relevantes se encontraban:
- Convención sobre Derecho Internacional Privado: dio lugar a la aprobación del conocido Código Bustamante, llamado así en homenaje al jurista cubano Antonio Sánchez de Bustamante.
- Convención sobre Aviación Comercial: estableció normas para regular las relaciones y el tráfico aéreo comercial entre los países americanos.
- Convención sobre la Unión Panamericana: abordó aspectos relacionados con la organización y el funcionamiento de esta institución.
- Convención sobre las condiciones de los extranjeros: trató los derechos y obligaciones de los ciudadanos extranjeros en los países americanos.
- Convención sobre funcionarios diplomáticos y agentes consulares: reguló sus funciones y prerrogativas.
- Convención sobre Asilo: estableció disposiciones relativas a la protección de personas perseguidas por motivos políticos.
- Convención sobre los deberes y derechos de los Estados en caso de luchas civiles: abordó las medidas destinadas a evitar la intervención de otros países y la extensión de los conflictos internos.
La importancia de la conferencia para Cuba

La celebración de este encuentro supuso un acontecimiento de gran importancia para la vida política y diplomática cubana. El Gobierno de Gerardo Machado vio en él una oportunidad para proyectar internacionalmente la imagen de Cuba y demostrar su capacidad para organizar un evento de alcance continental.
Durante varias semanas, La Habana se convirtió en el centro de atención de la diplomacia americana. La llegada de Calvin Coolidge, la presencia de las delegaciones extranjeras y las numerosas actividades organizadas con motivo de la conferencia dejaron una huella importante en la historia de la República.
También quedó un valioso legado documental, formado por actas, convenciones, resoluciones, discursos y correspondencia diplomática de los países participantes.
Emisión postal de Cuba de 1928. Sexta Conferencia Panamericana de La Habana
Con motivo de la celebración de la conferencia, la Administración Postal cubana puso en circulación, el 2 de enero de 1928, una serie conmemorativa de diez sellos. La emisión fue autorizada mediante el Decreto Presidencial n.º 920 y la Orden n.º 15 de la Secretaría de Comunicaciones, de 2 de noviembre de 1927.
La serie recoge diferentes motivos relacionados con la historia, la arquitectura y las principales actividades económicas del país, ofreciendo una interesante representación de la Cuba de aquellos años.
Características generales de la emisión
- Fecha de emisión: 2 de enero de 1928.
- Número de valores: 10.
- Dentado: 12.
- Filigrana: Estrella.
- Catálogo Scott: 284-293.
- Catálogo Edifil: 224-233.
- Impresión: Grabado.
- Pruebas de impresión: En negro, verde y azul.
Motivos representados
- 1 centavo: Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba.

1c. Prueba de plancha de 1c impresa en rojo - 2 centavos: Gerardo Machado y Morales, presidente de la República.
- 5 centavos: Castillo de los Tres Reyes del Morro y su faro, en La Habana.
- 8 centavos: Estación Central de Ferrocarriles de La Habana, inaugurada en 1912.
- 10 centavos: Palacio Presidencial de La Habana.
- 13 centavos: Plantación de tabaco.
- 20 centavos: Edificio de la Secretaría de Hacienda.
- 30 centavos: Ingenio azucarero.

30c. Prueba de plancha de 30c impresa en verde - 50 centavos: Catedral de San Cristóbal de La Habana.
- 1 peso: Palacio del Centro Gallego de La Habana.

Los sobres de primer día. Una rareza de la filatelia cubana
Esta emisión tiene además un atractivo muy especial para los coleccionistas de historia postal. Fue la primera emisión cubana cuyos sobres de primer día llevaron un tampón oficial específico de primer día de circulación, considerado el primero de su tipo en la filatelia cubana.

La marca, preparada privadamente por algunos coleccionistas, constituye hoy una de las mayores rarezas de la emisión. Fueron muy pocos los aficionados que tuvieron conocimiento de su puesta en circulación y prepararon sobres especialmente para la ocasión.
Por este motivo, los ejemplares conocidos son extraordinariamente escasos y se han convertido en auténticas piezas de interés para los coleccionistas de historia postal cubana. Los sobres de primer día con esta marca representan, sin duda, uno de los testimonios más singulares de la emisión conmemorativa de 1928.

La colección de José Ramón puede visualizarse en:





