El Whatsapp a finales del siglo XIX. Del origen de los enteros postales a las tarjetas postales.

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Por Angelito Ramirez Lahera

Corría el año 1869 cuando un profesor de economía política austriaco llamado Emanuel Hermann público un artículo en el periódico austriaco Neue Freie Presse donde planteaba un nuevo método de correspondencia, que el servicio postal podría aplicar. Fue el 26 de enero cuando se dio a conocer este artículo. Pero no tuvo un impacto inmediato y Como si de un niño se tratara, tardó casi nueve meses para que diera a luz una de las maravillas del servicio postal. El señor Maly Von Pavanovits, director del correo austriaco, vio con muy buenos ojos esta nueva propuesta y dio su aprobación. El día primero de octubre de 1869 se emitía la primera tarjeta postal.

Tenía impreso un sello de la serie vigente que tenía la efigie del emperador Francisco José, en color amarillo y con un valor facial de 2 coronas. En un principio esta tarjeta postal solo era válida para circular dentro del gran imperio Austrohúngaro y se replicó en todas sus dependencias.

Ya en 1871 podía usarse para el extranjero siempre y cuando se completara la tarifa con un sello postal adhesivo. Por lógicas razones Hungría como parte del mismo imperio, fue el segundo país en emitir tarjetas postales. La reacción del público fue mucho más allá de lo imaginado y superó cualquier expectativa. En el primer año se emitieron 50 millones de tarjeras entre los dos estados. Para finales de 1870, Inglaterra, Suiza, Finlandia y el estado alemán de Würtemberg ya se habían sumado a esta revolución postal y habían emitido sus tarjetas.

La primera definición de tarjeta entero postal era una cartulina, impresa por el servicio postal, que lleva en su parte frontal un sello impreso por el valor de franqueo o la impresión de franco de porte. Además, cuenta con un espacio lineado donde se ponen los datos del destinatario y por el reverso se escribe el mensaje. Hechas en cartulina y con infinidad de diseños fueron concebidas para mandar pequeños mensajes, que si bien carecían de privacidad ya que al no tener sobre al circular el mensaje quedaba expuesto. Su tarifa era inferior.

Las primeras postales fueron editadas por las administraciones de Correos. Estas postales eran muy sobrias y visualmente nada atractivas. A finales también del siglo XIX la UPU (Unión Postal Universal) tomó cartas en el asunto regulando lo que sería como el WhatsApp de la época. Ya que a través de mensajes cortos estrechaba distancias, manteniendo así las comunicaciones de una nueva forma práctica y sencilla. La UPU recomendó que sus dimensiones fuesen 9×14 cm. Ese es el formato de las postales antiguas, que se mantuvo hasta cerca del año 1960. Las postales modernas son un poco más grandes, midiendo alrededor de 10,5×15 cm.

Cortesía de cubaphil.org

La Unión Postal Universal (UPU se funda en el día 9 de octubre de 1874 como resultado del Tratado de Berna. Inicialmente se conoció como Unión Postal General y esa fecha es hoy en día el día mundial del servicio postal. España ingresa a la Unión Postal el 1º de mayo de 1877. El nombre fue cambiado a Unión Postal Universal en 1878. Ese mismo año también se emitía el primer entero postal de Cuba con la imagen del rey Alfonso XII llamado “el Pacificador” . se conocen apenas algunos usados por correo legítimamente.

Durante veinte años se emitieron treinta y ocho tarjetas, veintiocho tarjetas sencillas y diez dobles. Con la efigie de Alfonso XII existen veinticuatro y con la de Alfonso XIII catorce, de las denominas tipo “pelón” y tipo “cadete”.

Colección de Angel Láiz

Un pliego completo del primer entero postal de Cuba perteneció al gran coleccionista y  ex presidente de la FIP Dr. Jacques Stibbe. Este pliego permitió reconstruir las planchas y definir las posiciones de la primera y la segunda tarjeta de Cuba. También permitió estudiar los siguientes enteros: plancha III de España, la primera tarjeta de Filipinas de 1878, la tarjeta n.º 2 de Filipinas de 1879 sobrecargada CONVENIO UNIVERSAL DE CORREOS y de la tarjeta nº 1 de Puerto Rico.

De esta época es muy difícil encontrar piezas de Cuba ya que la isla estaba bajo el dominio español. Primero la guerra de los 10 años, también conocida (en España) como Guerra de Cuba o Guerra Grande (1868 1878), fue la primera guerra de independencia cubana contra España. Un segundo intento se conocería como la Guerra Chiquita entre 1879 y 1880.

En 1895 estalla la más pensada y planificada de todas las guerras y los cubanos fueron superando batallas frente a España y así ganando terreno, hasta que en 1898 La guerra hispano–cubano–estadounidense daba comienzo a otro gran conflicto para Cuba. La guerra concluyó con la firma del Tratado de París, que se firmó el 10 de diciembre de 1898 entre España y Estados Unidos en virtud del cual Estados Unidos recibió el control absoluto de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas por 20 millones de dólares. El 1 de enero de 1899 se iniciaba el periodo de intervención marcando otra etapa para la filatelia cubana.

Una de las primeras postales impresas sobre Cuba en 1896. Cortesía Cubamuseo.net

En 1898 permiten a casas de imprenta privadas producir y vender tarjetas postales. Entre 1898 – 1901 Manan las (Private Mailing Cards) cuyo logo estaba estampado en el reverso de estas postales. (Fig. 2.2) Los diseños y estilos gozaron de gran variedad ya que fueron impresas en muchas casas impresoras. Un detalle es que su tamaño también fue modificado (14 por 8 centímetros) a diferencia de (14 por 9 centímetros) estrechándolas un poco, además que en ese periodo el franqueo fue disminuido a 1 centavo.

tarjeta postal ilustrada mostrando la bahía de la Habana y el logo en su reverso Private Mailing Cards. Emitida durante la ocupación norteamericana por M. Ruiz y Ca (Editor privado de la habana) (Imagen de cubamuseo.net)
tarjeta postal ilustrada mostrando la bahía de la Habana y el logo en su reverso Private Mailing Cards. Emitida durante la ocupación norteamericana por M. Ruiz y Ca (Editor privado de la habana) Cortesía Cubamuseo.net

Para finales de 1901 se empezó aplicar la etiqueta de” Post Card”  a las tarjetas en su reverso. En esta etapa se lograron postales de una extraordinaria belleza. Las imágenes en las mismas tenían todo el protagonismo, dominando más el espacio. También se mantenía prohibido escribir el mensaje en el reverso por lo que aparecen muchas con escrituras sobre ellas.

Las casas impresoras europeas asentadas tanto en Cuba como en Norteamérica fueron las protagonistas de una revolución postal. Las casas impresoras alemanas dominaban notablemente, por lo que solemos ver en muchas de estas postales en su reverso “Unión Postal Universal” en varios idiomas. Ya que fue el organismo que reglamento su envió y distribución.

 

El 20 de mayo de 1902 nace la republica de cuba y las tarjetas que antes solo anotaban el país de origen comienzan a ostentar el antiguo escudo nacional, variando su tamaño y ubicación.

        

En los inicios de 1907 Estados Unidos y Cuba comenzaban a usar las variantes de postales que mostraban el reverso dividido.  Esta práctica ya era tendencia en Inglaterra que fue pionera y circulaban desde 1905.

Así llegó la famosa época dorada de las tarjetas postales. Al estar el dorso dividido se podía poner la dirección del destinatario y el mensaje podía ser más extenso. Lo que dejaba todo el frente de la postal libre para la imagen, realzando la belleza de la misma. La explosión del coleccionismo alcanzó otro nivel ya que se coleccionaban en muchos países y cada día se sumaban más adeptos al hobby y con ello el desarrollo de las casas impresoras y sus diferentes técnicas de impresión. Hasta 1914 se gozó de una etapa inédita en el coleccionismo cartofílico. Con la llegada de la primera guerra mundial (o Guerra Europea, como se le conocía en Estados Unidos) Europa estaba sumergida en la llamada Gran Guerra. Por lo que las principales casas dedicadas a la impresión y comercialización de las postales estaban muy afectadas, principalmente las alemanas. El servicio postal sufrió un duro golpe durante este periodo. Por lo que su circulación cayó vertiginosamente y así como  la producción y la calidad de las tarjetas postales.

Tarjeta con pentagrama musical firmada por Hubert de Blanck. Cortesia echenastamps.com

Cada vez se sumaron más señoritas de alta sociedad a coleccionarlas y las más cotizadas eran las que poseían la firma o dedicatorias de artistas famosos que en ocasiones recibían las postales y las mandaban de vuelta a su remitente no solo con la firma, también dedicaban poemas, estribillo de alguna canción popular del mismo artista. Algunas tarjetas tenían hasta un pentagrama con algunas notas de canciones que estaban de moda.

Las tarjetas postales revolucionaron las comunicaciones de una forma muy eficaz, a la hora de mandar un mensaje corto. Sus tarifas eran más bajas, llegaban a su destino con mayor inmediatez, podías escoger las que tuvieran una imagen relacionada con el motivo del mensaje o simplemente mostrarle al remitente una parte de tu ciudad. Era lo más parecido al whatsapp de nuestros tiempos. Es cierto que no existía el internet en esos tiempos, pero el servicio de correos gozaba de una reputación incomparable brindando un servicio de excelencia. En nuestros días tenemos que recordar la génesis de las comunicaciones y su evolución como una necesidad propia del ser humano y siempre tener presente que todo ya fue creado, solo que con el pasar del tiempo el hombre lo fue transformando hasta llegar al whatsapp de nuestros tiempos.

 

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3 comentarios

  1. Nuestro amigo Angelito muestra este interesante, ameno e instructivo estudio sobre las tarjetas, el cual me aporta información que desconocía y de mucha utilidad, gracias hermano por tan maravilloso trabajo

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