La filatelia pierde un erudito; yo, a mi mejor amigo. Ha fallecido Fernando Cabello Borrás

341 Vistas
2014. Exposición ECC de Torremolinos: Adolfo Sarrias, Maydolis Echemendia, Xavier Andreu, Joana Meca y Fernando Cabello.
2014. Exposición ECC de Torremolinos: Adolfo Sarrias, Maydolis Echemendia, Xavier Andreu, Joana Meca y Fernando Cabello.

Mucho me ha costado escribir esta entrada. Ha pasado un mes y aún me cuesta hacerme la idea. He pedido permiso a mis compañeros del Grupo para el Desarrollo de la Filatelia Cubana para que, esta entrada además de filatélica, sea también personal. Porque esta vez resulta imposible separar una cosa de la otra.

Ha muerto Ferran.

Y no solo ha muerto un amigo: ha muerto mi mejor amigo.

Por eso me resulta tan difícil encontrar las palabras exactas que puedan expresar el profundo vacío que deja en mi alma y en mi familia. Hay pérdidas que uno puede explicar; otras, simplemente, se sienten. Y esta pertenece a esas últimas.

2013. Exfilna. Recibiendo "La Pluma de Plata"
2013. Exfilna. Recibiendo «La Pluma de Plata»

Sobreponerse a los sentimientos para intentar rendir el mejor homenaje posible a mi amigo Fernando Cabello Borrás no es tarea sencilla. Un artículo no basta. No hay papel suficiente para expresar su genialidad, su clarividencia, su extraordinaria capacidad de observación ni todo cuanto significó para quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.

En el momento de su fallecimiento estaba siendo presentado para su ingreso en la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal, pero no hubo tiempo. Paradójicamente, era un honor que había declinado durante años, porque a Fernando nunca le gustó «aparecer en la foto». No necesitaba reconocimientos públicos ni títulos para demostrar lo que sabía. Se conformaba con algo que para él era mucho más importante: conocer la verdad y poder demostrarla.

Finalmente, casi a la fuerza, un par de amigos decidimos presentar su candidatura. A mí me correspondió preparar su biografía, extensa y minuciosa, para que él mismo pudiera revisarla y aprobarla. Mientras la escribía comprendí, una vez más, la dimensión de la persona y del filatelista que teníamos delante. Hoy aquellas páginas adquieren para mí un significado completamente distinto.

2017. Exfilna de Aviles.
2017. Exfilna de Aviles.

Quienes lo conocimos y disfrutamos de su vastísima sapiencia podemos constatar también que Fernando no era un hombre fácil. Y decir lo contrario sería traicionar precisamente aquello que lo hacía tan especial.

Le encantaba poner en evidencia a los «fantasmas» que siempre pululan por la filatelia buscando su minuto de gloria; aquellos que repiten como papagayos cosas que realmente no conocen, que convierten en certezas lo que apenas han escuchado o que emiten criterios sin fundamento, consistencia ni sentido. Fernando poseía una extraordinaria capacidad para descubrirlos.

2017. Exfilna de Portugalete: Arturo Codina, Ernesto Cuesta, Carlos Echenagusia y Fernando Cabello.
2017. Exfilna de Portugalete: Arturo Codina, Ernesto Cuesta, Carlos Echenagusia y Fernando Cabello.

Le gustaba «catalogar» a la gente —quizás también en esto era filatelista— y, una vez que alguien quedaba clasificado en su particular catálogo humano, rara vez se equivocaba.

Pero, sobre todo, sabía como pocos encontrar joyas filatélicas allí donde los demás apenas veíamos un sello, una carta o un pedazo de papel.

Su oficio de impresor, unido a una capacidad de observación excepcional y a un finísimo olfato filatélico, hacía que reparara inmediatamente en detalles que para el resto de los mortales podían parecer insignificantes y que, sin embargo, resultaban trascendentales: un tipo de impresión, una tinta, una diferencia en el papel, un pequeño defecto, una sobrecarga, una característica aparentemente imperceptible. Donde otros mirábamos, Fernando veía.

Y esa diferencia explica buena parte de su grandeza como estudioso.

2013. Exfilna de León. Adolfo Sarrias, Fernando Cabello, Joana Meca y la esposa del Decker.
2013. Exfilna de León. Adolfo Sarrias, Fernando Cabello, Joana Meca, Laura Cuesta y la esposa del Decker.

Cuando llegué a España, en 2006, Fernando fue el amigo que, desinteresadamente, me tendió la mano. Él y su esposa, Joana, me «adoptaron» sin pedir nada a cambio.

Fue la guía que uno necesita algunas veces en la vida para aprender a distinguir las tonalidades de la luz y dejar de mirar solamente las sombras.

También fue quien me hizo comprender, con absoluta claridad, que todavía me quedaba muchísimo por aprender. Y tenía razón. Tanto, que hoy pienso que me faltarán años para llegar siquiera a una parte del conocimiento que él llegó a acumular.

Pero nuestra relación dejó muy pronto de ser únicamente filatélica.

2010. Exfilna: Madrid. Laura Cuesta y Fernando Cabello.
2010. Exfilna: Madrid. Laura Cuesta y Fernando Cabello.

Cuando finalmente llegó mi familia, Fernando pasó a formar parte de ella. Fue el abuelo de mis hijas y, hasta el último momento, estuvo siempre pendiente de nosotros, preocupado por nuestros problemas, alegrándose de nuestros éxitos y dispuesto a ayudarnos cuando hacía falta.

Mi hija pequeña apenas sabe de mi padre. No hablo de él; nunca lo mereció. Pero mi nieta, y algún día sus hijos, sí conocerán la historia de un buen mallorquín y de su esposa que un día decidieron tenderle la mano a un cubano recién llegado a España.

Y sabrán que aquel gesto cambió muchas cosas.

2014. Exposición ECC Torremolinos: Antonio Ma Leira Noche "Mochi", Esteve Domenech, Fernando Cabello, Maydolin Echemendia, Adolfo Sarrias, Xavier Andreu y Laura Ripoll
2014. Exposición ECC Torremolinos: Antonio Maria Leira Noche «Mochy», Esteve Domenech, Fernando Cabello, Maydolin Echemendia, Adolfo Sarrias, Xavier Andreu y Laura Ripoll

Sabrán que gracias también a aquella ayuda, a aquel cariño y a aquella generosidad, la vida de nuestra familia tomó otro camino. Hoy mi hija estudia en una buena universidad y mi nieta podrá aspirar a un futuro que probablemente les habría estado negado en mi Cuba natal.

Hay deudas que pueden pagarse. Las deudas de gratitud, no.

2016. Adolfo Sarrias, Carlos Echenagusia y Fernando Cabello
2016. Adolfo Sarrias, Carlos Echenagusia y Fernando Cabello

La filatelia hispánica debe a Fernando numerosos descubrimientos. Algunos son conocidos y han sido publicados; otros permanecen todavía inéditos, y me ocuparé personalmente de que algún día vean la luz y de que lo hagan bajo su nombre, porque a él pertenecen.

La filatelia cubana tiene con Fernando Cabello Borrás una deuda todavía mayor.

Sus aportaciones al estudio de los falsos postales y fiscales cubanos fueron extraordinarias. En ese terreno llamarlo simplemente «especialista» sería quedarse corto. Fernando era un verdadero erudito. Su conocimiento de los sistemas de impresión y reproducción, unido a décadas de experiencia y estudio, le permitía identificar características que pasaban completamente inadvertidas incluso para coleccionistas experimentados.

No entregaba su conocimiento indiscriminadamente. Lo compartía con quienes, según su particular manera de entender las cosas, realmente querían aprender y lo merecían. Ante la ignorancia presuntuosa, muchas veces se limitaba a sonreír.

Yo aprendí pronto el método para sacarle una explicación: porfiar con él.

2015. Exfilna Aviles. En pie: Adolfo Sarrias, Fernando Cabello y Ernesto Cuesta. Sentados: Juan José Areal y Antonio Ma Leira Noche "Mochi".
2015. Exfilna Aviles. En pie: Adolfo Sarrias, Fernando Cabello y Ernesto Cuesta. Sentados: Juan José Areal y Antonio Maria Leira Noche «Mochy».

Contradecirlo, insistir, obligarlo a demostrarme por qué estaba tan seguro de aquello que afirmaba. Entonces comenzaba la lección. Sacaba una pieza, después otra; señalaba un detalle, explicaba una técnica de impresión, comparaba papeles, tintas o tipos y, poco a poco, construía delante de mí una demostración imposible de rebatir.

Y, felizmente para él y para mi aprendizaje, casi siempre terminaba teniendo razón.

2016. Expo Mundial de New York: Esteve Domenech, Fernando Cabello y Adolfo Sarrias.
2016. Expo Mundial de New York: Esteve Domenech, Fernando Cabello y Adolfo Sarrias.

Durante años acumulamos conversaciones, discusiones, descubrimientos, proyectos y horas interminables hablando de filatelia. Pero también acumulamos algo mucho más importante: vida.

Por eso hoy no puedo escribir solamente que ha fallecido un gran filatelista.

Sería demasiado poco.

La filatelia hispánica pierde a uno de esos raros eruditos que aparecen muy pocas veces; la filatelia cubana pierde a un investigador que contribuyó decisivamente al conocimiento de algunos de sus campos más complejos.

Pero yo he perdido algo que ningún catálogo podrá registrar y ninguna medalla podrá compensar.

He perdido a mi mejor amigo.

Y para eso no existen palabras suficientes.

2013. Entrega de las medallas del 50 aniversario de la FESOFI. Adolfo Sarrias, Susana Garay, Claudia Sarrias, Carlos Echenagusia, Fernando Cabello y Joana Meca.
2013. Entrega de las medallas del 50 aniversario de la FESOFI. Adolfo Sarrias, Susana Garay, Claudia Sarrias, Carlos Echenagusia, Fernando Cabello y Joana Meca.

Quedarán sus descubrimientos, sus enseñanzas, sus opiniones —siempre firmes—, sus ironías, sus sonrisas ante la ignorancia, las innumerables horas compartidas y todo aquello que todavía tendremos la obligación de publicar y preservar para que su conocimiento no desaparezca con él.

Circulo Filatelico ACIF en Pineda de Mar: José Ma Vila, Fernando Cabello, Miguel, Pedro Carmona, Alberto Angulo y Adolfo Sarrias
Circulo Filatelico ACIF en Pineda de Mar: José Ma Vila, Fernando Cabello, Miguel, Pedro Carmona, Alberto Angulo y Adolfo Sarrias

Pero, sobre todas esas cosas, quedará el recuerdo del hombre que un día decidió tenderme la mano cuando más lo necesitaba y que, desde entonces, nunca dejó de estar junto a mi familia.

Gracias, Ferran.

Gracias por la filatelia, por todo lo que me enseñaste y por cada discusión en la que me obligaste a aprender.

Pero, sobre todo, gracias por haber sido mi amigo.

Siempre leal. Siempre fiel. Siempre en nuestra memoria.

Descansa en paz, mi buen amigo.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 6

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

2 comentarios

  1. Una gran persona para los que tuvimos el honor y privilegio de conocerle. Faro, emblema, erudito, gran persona y amigo. Con él descubrimos lo que es el coleccionismo filatélico, descubrir que no era lo mismo tener muchos «cromos» (sellos) que conseguir un buen estudio de los sellos. Grandes recuerdos de aquellas cenas en el club. Cómo buen faro tu luz nunca dejará de guiarnos, siempre estarás presente en nuestros recuerdos y en nuestras memorias. Nunca te olvidaré

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *