La guerra Hispano-Cubano-Americana y el servicio postal. La correspondencia no aceptada

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La guerra hispano-cubano-americana puso fin a 400 años de dominación española de la isla de Cuba. Los Estados Unidos, usando el pretexto del hundimiento accidental del acorazado Maine le declara la guerra a España el 21 de abril de 1898 e interviene militarmente en la isla cuando la guerra estaba en su punto más candente y se inclinaba claramente a favor de los independentistas. Perdida Santiago de Cuba la capitulación era inminente y se impuso un alto al fuego hasta que se concluyera formalmente con el Tratado de Paris en diciembre del año en curso.

En el plano postal el año de 1898 es uno de los más interesantes de la historia postal cubana. Circulaban simultáneamente sellos de las autoridades postales coloniales, las emisiones postales norteamericanas traídas por los soldados y en menor medida el correo mambí de los insurgentes.

El 19 de agosto de 1898 las autoridades postales provisionales desmonetizaron las emisiones coloniales y solo autorizaron el uso de los sellos norteamericanos hasta la transferencia de poderes el 1 de enero de 1899. Los sellos coloniales fueron usados en mayor o menor medida, tolerados y permitidos, por la carencia de especies postales de nuevo cuño en las oficinas postales. No se descartaban las oficinas que no los aceptaban y obligaban el pago de una multa equivalente al doble del impuesto debido.

Este es el ejemplo que ilustramos. Al no ser aceptado es marcado con una “T” en lápiz tinta en la oficina de imposición y posteriormente se le estampa un guarismo (del período prefilatélico) en la misma tinta de la marca postal que anula el sello. El porte debido es marcado para que sea abonado por el destinatario el importe de 2 centavos correspondiente al doble de la tarifa oficial de impresos. 

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