Una vida consagrada a la Filatelia cubana. Entrevista a José Raúl Lorenzo.

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Hoy tengo el inmenso placer de entrevistar a una persona que el destino eligió para que la Filatelia cubana despegara de un pequeño letargo a finales de los años noventa, revolucionando, creando, promoviendo y cultivando la cantera filatélica desde los juveniles, asesorando a experimentados y nuevos expositores. No alcanzan diez entrevistas para calificar y describir a este grande de la Filatelia cubana, que ha puesto el nombre de Cuba en los más prestigiosos eventos y exposiciones filatélicas a nivel mundial y que su nombre bien podría quedar grabado con letras de oro en la Federación Filatélica Cubana, la cual guió por más de dos décadas. Con todos ustedes José Raúl Lorenzo…

Angelito: ¿Dónde nace José Raúl Lorenzo?

José Raúl: Un gusto Angelito tener esta oportunidad de dialogar contigo sobre nuestra gran pasión, la Filatelia. Nací en 1970 en La Habana, exactamente en el municipio de Marianao, y a los 5 años me fui a vivir a Nuevo Vedado, donde hice toda mi vida, y por supuesto mi vida filatélica.

Angelito: ¿Cuál fue tu primer contacto con la Filatelia?

 José Raúl: Mira te soy sincero, no lo tengo muy claro, pero lo que más recuerdo como el primer contacto fue en la Biblioteca Nacional, en la sala infantil a la que yo asistía todos los sábados. Allí participé en un pequeño taller de iniciación y luego asistí a las actividades que se organizaban en el Museo Postal, o sea, los sábados iba a la biblioteca y luego cruzaba la avenida Boyeros y entraba al Museo Postal. Esas actividades las realizaba su director en aquel entonces, José Luis Guerra Aguiar… esto era cuando yo estaba en 4to y 5to grado. Luego, ya estudiando en la escuela vocacional Lenin, esta afición adquiere otro nivel de seriedad, a través del círculo de interés que lideraba en aquel entonces en la Lenin el conocido filatelista Miguel Uffort Ulloa. En fin, que empecé de la mano de dos reconocidos filatelistas de nuestro país, Guerra y Uffort, lo cual fue un privilegio para mí.

Angelito: Veo que si no me pongo a la altura de mi interlocutor la entrevista se me va de las manos (risas). Te me adelantaste, pero de igual manera has tocado a dos grandes de la Filatelia cubana. Tu entrada en Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Vladimir Ilich Lenin creo fue decisivo en tu formación tanto profesional como filatélica, ¿me equivoco?

José Raúl: Todo lo contrario, trato de corresponder a tu sagacidad como entrevistador. Voy a tu pregunta que parece fácil, pero me trae muchos sentimientos encontrados en mi mente… La Lenin creo que marca la vida de todos sus graduados. Para mi formación fue esencial. Lo que aprendí allí en las materias académicas y en todo lo demás me ha acompañado para el resto de mi vida. Fueron años intensos, de mucho aprendizaje e inolvidables vivencias. En ese espacio tan especial se afianza en mí la Filatelia, para acompañarme siempre, incluso podría decirte más, para ser una de las protagonistas en la obra que como individuo he tratado de edificar. Fue estudiando en la Lenin donde por primera vez participé en una exposición filatélica y en un concurso juvenil de conocimientos filatélicos, después de esos dos momentos no habría vuelta atrás.

Angelito: Vamos por partes, porque ese lado la gran mayoría de las personas lo desconocen y es que tus inicios fueron como filatelista temático. ¿Qué significó Miguel Uffort en tu vida y cuánto influyó en tu desarrollo y ese salto para debutar como expositor y en el concurso sobre conocimientos filatélicos?

José Raúl: Bueno, en honor a la verdad soy esencialmente un filatelista temático, fue por ese camino que me adentré en la Filatelia. En ese andar fue determinante el papel que jugó Uffort en mi formación. Sin dudas, la persona que me despertó el entusiasmo, primero por coleccionar y luego por exponer. Gracias a él participé en el Concurso Nacional Juvenil de Conocimientos Filatélicos, suceso que marcó mi vida efinitivamente, aquel gran premio alcanzado me dijo al oído: “tienes un mundo inmenso en la Filatelia, no la abandones nunca”. Y de los concursos podremos hablar más adelante. Ahora vuelvo a Uffort, una persona a quien estoy eternamente agradecido, por sus enseñanzas, por las puertas que me abrió y sobre todo por confiar en mí como lo hizo. Cuando apenas yo comenzaba, él comentaba con los colegas de su generación que yo sería el futuro presidente de la FFC. La verdad, es de las personas que con más afecto y cariño recuerdo en el mundo de la Filatelia.

Angelito: Uffort fue un profeta y vio muy claro tu destino, ¿pero si te menciono a José Luis Guerra Aguiar?

José Raúl: Guerra también fue inspiración. Mis primeros acercamientos a la Filatelia fueron escuchando sus charlas en el Museo Postal Cubano, eso fue cuando todavía yo estudiaba la educación primaria. Luego ya siendo joven lo visité varias veces en su casa de la Víbora y siempre tenía una anécdota que contar, o un sello a mano para provocar una conversación con la que siempre se aprendía mucho, pero sobre todo te motivaba a investigar. De él escuché por primera vez sobre la Filatelia expositiva y de los eventos internacionales, los jurados, las calificaciones. Recuerdo con gran orgullo que me invitara a las actividades de ESPAMER’ 85.

En la última visita que le hice no pudimos conversar, tuve esa tarde que llevarlo al hospital Luis de la Puente Uceda (muy cerca de su vivienda), del que lamentablemente no salió con vida… nunca he borrado de mi mente su funeral por la cantidad tan numerosa de personas que lo acompañaron a su última morada. Sabemos que la figura de Guerra propicia comentarios polémicos y encontrados, pero sin lugar a dudas, dejó un gran legado a la Filatelia, cuyo máximo exponente es el Museo Postal Cubano.

Angelito: Guerra fue tan grande en el mundo filatélico cubano, como polémico, pero su legado para el desarrollo de la Filatelia es innegable. ESPAMER’ 85 cambió por completo tu visión hacia las exposiciones. Con solo 15 años, ¿cómo recuerdas este gran evento y cuánto influyo en ti?

José Raúl: ESPAMER’ 85 cambió por completo mi visión hacia la Filatelia en todas sus dimensiones. Con solo 14 años tuve la oportunidad de adentrarme en este mundo del coleccionismo más allá del mero acto de juntar y ordenar sellos de correos. Apreciar de cerca las excelentes colecciones que se expusieron en los salones del hotel Habana Libre, venidas de toda la región; conocer coleccionistas de diferentes lugares, con visiones diversas sobre el coleccionismo; acceder en la feria comercial a materiales y accesorios que todavía conservo y deslumbrarme a mi corta edad con la grandeza de una exposición filatélica me marcaron positivamente para siempre. Esa posibilidad que Guerra me dio, todavía hoy 38 años después la sigo agradeciendo y valorando como sumamente importante en mi vida.

Angelito: Queridos lectores, el mundo filatélico no podía imaginar que Guerra despertó y alimentó los sueños de una de las personas más creativas que ha dado la Filatelia cubana. No quiero adelantarme, pero a cada respuesta tengo que elegir muy bien mi próxima pregunta. Llevaste perfectamente la Filatelia y los estudios con el mismo nivel de exigencia y a esa edad siempre lo académico corre el gran riesgo de pasar a un segundo plano. ¿Cómo lograste ese equilibrio entre tu ingreso en la universidad y tu contacto con la Federación Filatélica Cubana?

José Raúl: Yo creo que como filosofía de vida siempre hay que definir prioridades. Estudiar siempre ha sido mi prioridad en la vida, por ello estudiar sobre temas filatélicos nunca estuvo reñido con mis estudios académicos. Primero, durante mi paso por la Lenin, fue un placer combinarlo con concursos y exposiciones filatélicas. El tema concursos siempre me motivó mucho, no sólo concursos de Filatelia sino también de mi asignatura preferida: Matemática. Luego, en la CUJAE la intensidad de los estudios de la carrera de Ingeniería en Sistemas Automatizados de Dirección (SAD) me exigieron mucho más de mi tiempo, pero no dejé de mantenerme vinculado a la Filatelia y hasta una exposición organicé en la CUJAE. Cuando estaba en 5to año y enredado con la tesis me proponen asumir la presidencia del Círculo Filatélico del Cerro puesto que Uffort había fallecido recientemente. Acepté y fue mi primera responsabilidad como directivo dentro de la Federación Filatélica Cubana.

Angelito: ¿Entonces llegó tu primer contacto con Marchena?

La Habana, 1992. El presidente Federación Filatélica Cubana, Héctor Marchena, el Viceministro de Comunicaciones Pedro López y Francisco Gilabert.
La Habana, 1992. El presidente Federación Filatélica Cubana, Héctor Marchena, el Viceministro de Comunicaciones Pedro López y Francisco Gilabert. https://fesofi.es/for-cursos-correos-america/

José Raúl: No, yo conocí a Héctor Marchena en 1987, cuando fui delegado al X Congreso Filatélico celebrado en Holguín. Allí él fue electo Presidente. Yo en ese evento era el delegado más joven y de alguna manera puedo decirte que Marchena tuvo un cierto acercamiento hacia mí y conversamos en algún que otro momento. Participar en ese Congreso fue una gran oportunidad para conocer filatelistas de varias provincias y de acercarme a la vida organizativa de la Federación Filatélica. Luego vuelvo a tener contacto con Marchena en 1988 cuando gané el Gran Premio del Concurso Nacional Juvenil. Ese mismo año, ya yo me inicio como aprendiz de jurado en la Exposición Nacional que se celebró en la entonces Casa de la Amistad Cubano-Checa en la Rampa, hoy convertida en el Centro de Prensa Internacional. Ya para 1989 teníamos más comunicación personal, la que adquiere mayor nivel cuando nuevamente alcanzo el Gran Premio del Concurso Nacional Juvenil y el Gran Premio Juvenil de la Exposición Nacional de ese año, y como estímulo a estos resultados me incluyen entre los participantes en una Exposición Filatélica que se organizaba en Santiago de Cuba y viajo por primera vez a esa provincia, junto a Marchena. Entonces podría decirte que ya se consolidan nuestros vínculos.

Angelito: No es casualidad que Marchena se sumara al pensamiento de Uffort y Guerra para ver en ti algo especial, por encima de muchos que formaban parte del gremio filatélico joven de la década de los 80. Para ese momento ya eras un expositor multi-premiado, con un Círculo Filatélico a tu mando y un futuro más que prometedor. ¿Cómo te sentías en esta posición y cómo fue la relación con las figuras consagradas de la Filatelia en ese momento, que no eran pocas?

José Raúl: Al cabo de tantos años te puedo decir que no era consciente de que estaba en una posición más o menos privilegiada. Nunca pensaba en eso. Sencillamente disfrutaba de la Filatelia y lo que más me motivaba era aprender cada día más. La sed de conocimientos era lo que marcaba mi interés. Ese deseo de aprender y de conseguir material para mis colecciones me acercó a muchos filatelistas consagrados. Tengo que reconocer que me apoyaron mucho y que me dieron todo el espacio para desarrollarme. Me hice jurado nacional muy joven y además participaba en casi todos los eventos filatélicos que se organizaban por aquellos años, tanto en La Habana como en otras provincias del país. Pienso que mi respeto por las figuras de renombre y la forma en que me relacioné con ellos contribuyó a que “el muchacho joven aprende rápido” o “el niño de Uffort”, que eran dos de las formas en que la gente me identificaba, paso a paso fuese avanzando en este complejo mundo de la Filatelia.

Angelito: Como todas las grandes cosas, uno no es consciente de la magnitud hasta pasados unos años. Otro logro fue hacerte jurado nacional con tan corta edad, rompiendo esquemas para ese momento. Muchas personas te apoyaron y ayudaron a tu desarrollo, como enfrentarte a este nuevo reto de jurado que te abrió otras muchísimas puertas.

José Raúl: Ser jurado de una exposición es de las cosas que más disfruto dentro de la actividad filatélica. En 1988 cumplía mi primera actuación como aprendiz de jurado en la Exposición Nacional de ese año. Como en esa época se exigían tres sesiones como aprendiz tuve que trabajar en la Nacional de 1989 y en una Expo Temática de 1990, para en 1991 actuar como jurado nacional en la Exposición Nacional Juvenil celebrada en Santa Clara. Unos meses más tarde también en la Nacional de Temática Deportiva, organizada en ocasión de ser La Habana sede de la Copa Mundial de Atletismo. Desde esa fecha hasta hoy tuve la oportunidad de participar como juez en la mayoría de las exposiciones filatélicas celebradas en el país. En 1995 actué como jurado en una Binacional con España aquí en La Habana. En 1998 por primera vez en una Exposición Internacional, pues tuve la oportunidad, con tan solo 27 años, de presidir el jurado de la Exposición del Caribe celebrada en Santo Domingo, República Dominicana, donde asistieron filatelistas de cinco países. En el año 2005 alcancé la categoría de Jurado Internacional FIAF, con la grata coincidencia de que fuese en República Dominicana. El año 2006 Bélgica es la sede de la Exposición Mundial Juvenil y allí apruebo todos los exámenes requeridos para ser Jurado Internacional FIP, suceso que tuvo una trascendencia enorme en mi vida. En ese momento era el jurado más joven de la FIP, y no sólo eso sino el que a más corta edad alcanzaba esa condición. Desde esa fecha he tenido el privilegio de ser invitado a decenas de exposiciones internacionales en todo el mundo y de trabajar con los jueces más prestigiosos de la Filatelia internacional. En 2016 recibo la condición de Jury Fellow (jurado distinguido) de la Academia de Jurados FIP. De mi trabajo como jurado tengo muchísimas experiencias, simpáticas anécdotas e inolvidables vivencias, pero lo más importante es que ha constituido un interminable proceso de aprendizaje. Puedo decirte que mi insoslayable vocación como docente me ha permitido ejercer como jurado con enorme convicción de justeza a la hora de calificar las colecciones y con pericia pedagógica al momento de tener que dialogar con los expositores para explicarle la puntuación obtenida por su colección y para darle los elementos técnicos necesarios en aras de que pueda seguir perfeccionándola. En fin, ser jurado es de las cosas más importantes y motivadoras que he podido hacer en mi vida.

Angelito: Queridos lectores, como ya les había comentado nuestro invitado puede tomar las riendas de un momento a otro y en cada respuesta tengo que ser fuerte y elegir bien la próxima pregunta (risas). El camino para ser jurado FIP estaba muy claro con semejante trayectoria, pero llegas a esta condición no sólo siendo el más joven de los jurados de la Federación Internacional de Filatelia, ¡además el más joven en lograrlo! En este punto de la entrevista los lectores tienen suficiente información para tener más que claro que mi invitado es un fuera de serie en toda regla. Pero el lector que tenga la más mínima duda solo quisiera decirle que apenas comenzamos. José, ¿qué personas influyeron y apoyaron tu desarrollo como jurado y te abren esta puerta internacional?

José Raúl: El primer y decisivo apoyo fue de los grandes filatelistas cubanos de quienes recibí el conocimiento que constituyó la base para dar el salto a la arena internacional. También tendría que mencionarte a dos amigos filatelistas muy cercanos que me alentaron sostenidamente en lograr ese objetivo, mis hermanos René y Yaniel. Además, tendría que resaltar a dos colegas españoles que jugaron un papel decisivo en este empeño. Primero a Francisco Gilabert, Paco, quien fue mi gran mentor, de quien aprendí muchísimo, tanto de Filatelia como del mundo que la rodea. Desde el primer curso que impartió Paco en Cuba en 1992 hasta su muerte, tuve el privilegio de contar con su incondicional amistad, sus enseñanzas, su aliento y sus sabios y oportunos consejos. Paco era una persona incansable, muy querido y conocido en el gremio, por lo cual tener su mano extendida siempre fue una garantía que me daba mucha confianza y seguridad. Las notas que él escribió para mi libro son una muestra de la profunda amistad que nos unía. En varias ciudades del mundo tuvimos la oportunidad de compartir inolvidables vivencias. En segundo lugar, destaco a Fernando Aranaz, otro gran amigo quien también me enseñó mucho. Desde su condición de vicepresidente de la FIP me abrió las puertas y contribuyó a escindir el camino para convertirme primeramente en jurado, y luego a afianzarme internacionalmente. Pero en esta trayectoria ha sido enorme la cantidad de amigos que han jugado un papel esencial. Podría mencionar muchos nombres y la lista, por extensa, podría aburrir a tus lectores. En representación de todas esas personas te mencionaré a tres, quienes desde su condición de presidentes de la FIAF y de la FIP confiaron en mí, el venezolano López y López, el luxemburgués Joseph Wolff y singapurense Tay Peng Hian. Te puedo asegurar que como jurado internacional he cosechado grandes amistades y todos han aportado en mayor o menor medida a mi formación y desarrollo.

La Habana, 1992. El presidente Federación Filatélica Cubana, Héctor Marchena, el Viceministro de Comunicaciones Pedro López y Francisco Gilabert)

Angelito: El salto a jurado FIP te cambia completamente tu visión, enriqueciendo tus conocimientos de una manera invaluable. Teniendo acceso a colecciones excepcionales, piezas únicas con un valor altísimo y en algunas ocasiones incalculable, demandó de ti un compromiso de estudio y superación que te colocó a la altura de la crema y nata de la Filatelia mundial. Sé que son muchísimas las anécdotas que pudieras compartirnos, pero ¿cuál fue la colección más difícil que tuviste que evaluar? ¿Cuál la más valiosa y cuál la que más te sorprendió?

José Raúl: Sin dudas esta es la pregunta más difícil de responder que me has formulado. Han sido cientos de colecciones y no creo que sea fácil señalar una colección como la más difícil. Sí te puedo asegurar que uno de los momentos de más responsabilidad y que más me ha exigido como jurado fue en BRASILIANA’2017, cuando se me asignó la responsabilidad de defender, para el Gran Premio de Honor, a la colección “España. Tarifas durante el reinado de Isabel II 1850-1865” del gran expositor español Luis Alemany. Esta colección nadie la tenía en planes, incluso fue agregada a última hora a la lista de las cuatro candidatas al premio. Se enfrentaba a tres grandes colecciones. Para que el lector pueda hacerse una idea más clara de qué significa defender una colección les señalo que consiste en que un jurado conocedor del tema de la colección expone (en inglés) al resto de los miembros del jurado las virtudes de la colección, por lo cual les pide su voto para otorgarle el Gran Premio. En esa presentación, debe destacar las piezas excepcionales y las maravillas que se exhiben y dar suficientes argumentos técnicos para convencer de que esa es la merecedora del premio. Te puedo decir que con esa colección no contaba nadie, incluso me tocó defenderla al final, cuando ya los jueces estaban cansados de los largos discursos que me antecedieron. Sin embargo, terminada mi presentación todo el mundo tuvo la sensación de que había logrado convencer a la mayoría de los jueces de que concedieran su voto a la colección de Alemany. El Palmarés fue muy emotivo cuando se contaron los votos y se corroboró la sospecha de que habíamos ganado. Los colegas españoles y los familiares de Alemany quedaron muy agradecidos.

Te puedo decir que he disfrutado mucho calificar las grandes colecciones temáticas del mundo que alcanzan medallas de Oro Grande. Siempre es un momento difícil el de calificar las colecciones cubanas en eventos internacionales, porque el jurado del país del expositor se debe mantener en silencio y entonces tienes que contener las emociones y cuando se produce la oportunidad aprovecharla y resaltar las virtudes de la colección para lograr la mayor puntuación que merece. Cada calificación te exige ser muy responsable, habilidades para otorgar las puntuaciones, poner a prueba tu capacidad para impartir justicia y accionar todo el caudal de conocimientos y experiencias que puedes tener acumulado.

Brasilia, 2017. De izquierda a derecha: José Ramón Moreno, de España, Vicepresidente del Jurado; José Raúl Lorenzo, jurado de Cuba; José Pedro Gómez Agüero, comisario español, y Andrés Jorge Schlichter, jurado de Argentina.
Brasilia, 2017. De izquierda a derecha: José Ramón Moreno, de España, Vicepresidente del Jurado; José Raúl Lorenzo, jurado de Cuba; José Pedro Gómez Agüero, comisario español, y Andrés Jorge Schlichter, jurado de Argentina.

Angelito: Para los que no te conocen bien, otro detalle es que hasta donde sé, dominas dos idiomas además del español: el inglés y el francés. En tu condición de jurado internacional, ¿esto fue un plus? ¿Alguna anécdota en particular con el idioma?

José Raúl: La curiosidad es una identidad del coleccionista y esta pregunta muestra esa capacidad que tienes para hurgar en todas direcciones. Quizás te pueda contar una anécdota derivada de conocer dos idiomas. Durante los años en que la FIP fue presidida por el Sr. Joseph Wolff, yo siempre hacía equipo con él para el trabajo de jurado. Prácticamente en esos años éramos “un dúo inseparable” (risas), pues además de la excelente amistad que nos une desde 1998, Wolff domina el alemán y el francés y de esa manera abarcamos cuatro idiomas, y de paso de vez en cuando yo le pasaba algunas cosas del inglés al francés. En China 2009, la exposición mundial más grandiosa que se ha dado en la Filatelia internacional, él dio su habitual discurso de Presidente FIP en el acto inaugural. Esta ceremonia fue trasmitida por la televisión nacional y definitivamente al día siguiente él era un personaje famoso en China (risas). Entonces todos los chinos le iban arriba a tomarse fotos y pedirle autógrafos y esto nos hacía bien difícil avanzar en el trabajo de jurado. Pero para complicar más la cosa, un chino le pregunta, en inglés, si podían grabar mientras trabajábamos en la calificación y Wolff no entendió bien la pregunta y le responde: “yes”. Segundos después teníamos más de 100 chinos grabándonos y hablando a nuestro alrededor, lo que ya hacía imposible el trabajo. Tuve que pedir ayuda al Comité Organizador. Finalmente terminamos todos los días de labor como jurados escoltados por guardias chinos, o sea, fue la única vez en mi vida que he tenido “escoltas” (risas).

Angelito: En este justo momento, casi a mis “treinta y diez”, parafraseando a Sabina, he comprobado de la peor manera que no tratar de aprender un idioma como el inglés es una automutilación del conocimiento. Mejor ni menciono las consecuencias de mi rezagado y pospuesto aprendizaje del inglés. Estarías riéndote horas con solo contarte algunos pequeños incidentes (risas). La formación en la primera etapa de la adolescencia es vital, pero en lo personal creo que desde la niñez hay que ir formalizando una estructura en los hábitos de los niños para su desarrollo. Este en uno de los tantísimos proyectos que te planteaste. El desarrollo inmediato de los adolescentes para el relevo de una comunidad donde el promedio de edad es muy longevo. Tu vocación como pedagogo siempre ha salido a la luz y has sido el mentor de muchos jóvenes con resultados extraordinarios poniendo a Cuba en lo más alto de la Filatelia expositiva internacional. ¿Cómo fue este proceso?

José Raúl: Fue exactamente eso, un proceso, cuyo punto de partida fue el interés mostrado por un grupo de jóvenes en el Círculo Filatélico del Cerro cuando yo era su Presidente. Fue transformador y logramos resultados impensables. Las primeras actividades con los juveniles las desarrollé en ese lugar. Festivales filatélicos, talleres, charlas y la intención de enseñarles cada domingo algo nuevo fueron los primeros pasos. Las actividades fueron saliendo de ese espacio y llegaron Expocuba, la Oficina del Historiador, escuelas y otros sitios de la ciudad. A partir de todo ese movimiento que venía desarrollando, la Presidencia de la FFC decide en 1994 nombrarme Presidente de la Comisión de Juventud. Mi primer objetivo fue reanudar la realización de los Concursos Nacionales de Filatelia Juvenil, que no se hacían desde 1989. Recuerda que yo había sido ganador de las dos últimas ediciones y sabía por mi propia experiencia lo que significaban estos concursos en la vida de los jóvenes filatelistas. Por tal motivo, organicé en 1995 el Concurso Nacional, lo que significó un gran reto en pleno “período especial”. Requería un gran aseguramiento logístico pues implicaba concentrar en la capital a 30 jóvenes de todo el país, más sus guías. Puedo decirte al cabo de tantos años que fue un verdadero éxito, a tal punto que mantuvimos su organización anualmente primero y cada dos años después hasta celebrar 20 ediciones del evento más importante que se organiza para jóvenes filatelistas, probablemente a nivel internacional. En cuatro ocasiones tuvo la presencia de colegas de otros países, muy interesados en esta novedosa experiencia. Recorrimos el país con los Concursos Nacionales; hasta el pico Turquino fue esa tropa.

Pero volviendo a 1995, ese mismo año y con el ímpetu que nos caracteriza y el grato sabor que nos había dejado el Concurso Nacional, nos dimos a la tarea de organizar una Exposición Nacional Juvenil, la cual logró reunir nuevas colecciones, entre ellas muchas de las que más tarde marcarían pauta nacional e internacionalmente. En 1996, participo por primera vez en una Exposición Mundial Juvenil en Bandung, Indonesia. Fue una gran experiencia que me abrió las puertas sobre todo al aprendizaje de cómo funcionaba la Filatelia a nivel internacional. En esa ocasión solo alcanzamos medallas de Bronce Plateado, pero regresamos con la convicción de que eso lo íbamos a cambiar. En JUVALUX’ 1998 alcanzamos dos medallas de Plata, en España 2000 nos fue un poco mejor, pero el salto lo damos en Salamanca 2002 donde ya se obtiene una medalla de Vermeil y por primera vez un Premio Especial. Sobre esta larga y exitosa lista de resultados podremos hablar más adelante. El desarrollo del movimiento juvenil requirió muchísimas horas de desvelo y entrega, no sólo de mi parte sino de los jóvenes apasionados por la Filatelia, quienes le pusieron muchísimo de sí a entrenar para los concursos y a mejorar cada vez más sus colecciones. Todo esto generó excelentes e inquebrantables relaciones personales que nos convirtieron en una gran familia, más allá de la propia Filatelia. Todo este trabajo y los resultados con los juveniles me permitieron durante muchos años formar parte del Buró Mundial de Filatelia Juvenil. Primero, cuatro años como miembro por América; luego, cuatro años como Secretario, y finalmente ocho años como su Presidente. En fin, te puedo asegurar que el trabajo con los jóvenes filatelistas ha sido esencial en mi vida, ha llenado gran parte de mi tiempo y me hizo crecer en un sentido que ni yo mismo era capaz de imaginar cuando empecé en estas lides.

Angelito: Otro cargo sobre los hombros. Ya sumaban dos los que tenías en la Federación Filatélica Cubana (FFC), que sin saberlo sería prácticamente tu casa. Por el año 1999 llegas a la Presidencia. Aunque ya venías haciendo un gran trabajo como Vicepresidente, cuéntanos, ¿cómo llegas al más alto cargo filatélico en Cuba?

José Raúl: Ser Presidente de la FFC, aunque varias personas lo habían pronosticado, no era algo que estuviese esperando. Se generó un movimiento en los círculos filatélicos para promover mi candidatura. En ese momento, de acuerdo con los Estatutos, los delegados elegían los miembros del Ejecutivo Nacional y, entre los elegidos, el Ministro de Comunicaciones designaba al Presidente. Por suerte alcancé la totalidad de los votos de los delegados y luego el Ministro me designó como Presidente, dándome mucha confianza y apoyo. Fue un reto gigante. La Filatelia estaba muy deprimida luego de pasar los años duros del período especial. Tuve el apoyo de muchos filatelistas que hasta el día de hoy cuento con su amistad. Creo que la entrega absoluta a la tarea y la constante creatividad fueron las fórmulas que me permitieron avanzar y no defraudar a todos los que habían confiado en mí.

Angelito: Queridos lectores, después de ver toda la trayectoria que venía desarrollando nuestro invitado, creo que el único que no se veía como Presidente de la FFC era él mismo (risas). No había dudas de que estabas destinado a ese puesto, lo que nadie podía sospechar que fuera durante tanto tiempo y sobre todo con innumerables logros, tanto nacionales como internacionales. ¿Cuáles fueron tus principales objetivos y metas para la Filatelia cubana?

José Raúl: Me propuse solo dos cosas: recuperar y redimensionar la Filatelia en Cuba y posicionarla nacional e internacionalmente. Todo lo que hicimos durante esos más de 20 años fue para lograr y mantener esas metas.

Anglito: Las dos las cumpliste con resultados inigualables y los resultados hablan por sí solos. Son tantos, pero tantos, los logros que sería imposible mencionarlos todos. Uno de ellos fue instaurar el Premio Nacional de Filatelia.

José Raúl: Como bien dices, el Premio Nacional es de las cosas que creamos para cumplir esas metas de las que antes hablábamos. Creo fue una idea linda, transformadora, que gustó a todo el mundo. A la vez se convirtió en un tema de conflicto y exacerbada polémica. Muchos de los premiados ya fallecieron y al menos reconforta que esas personas que entregaron su vida a la Filatelia fueran justamente reconocidas con ese Premio Nacional. Ser acreedor de este premio es cada año una aspiración de muchos asociados.

Angelito: Siempre visualizas el futuro con muchísima certeza y apuestas para tratar de usar ese don y transformarlo en algo positivo. Una de tus brillantes ideas fue preocuparte y ocuparte por el futuro del diseño postal cubano. Lograste que el Insttuto Superior de Diseño (ISDI) te apoyara en un proyecto que dio pocos, pero grandes frutos.

José Raúl: Bueno, ese es uno de los proyectos que más disfruté en todas mis etapas como Presidente. Mi paso durante seis cursos por el ISDI fue muy enriquecedor. El contacto e intercambio con jóvenes tan talentosos me marcó profesionalmente, fue una gran oportunidad la de formar nuevos diseñadores para que se acercaran a un tema hasta entonces desconocido para la mayoría de ellos: el diseño postal. La idea contó con el apoyo de la dirección del ISDI y especialmente de su rector, el Dr. Cuendia, ya fallecido, y por Juan Emilio Martínez, un reconocido filatelista. Surge ante la necesidad imperiosa de multiplicar los diseñadores en el país, pero a la vez diversificar y actualizar los conceptos y estilos del diseño postal cubano. Se creó un buen movimiento en la escuela y se fraguaron diseños bien interesantes de sellos, hojas filatélicas, sobres de primer día y enteros postales. De los trabajos de curso se imprimieron varias emisiones y varios muchachos dejaron su nombre inscrito en la lista de diseñadores postales. Novedosos y transformadores conceptos, resultados de esa etapa, forman parte hoy de la historia del diseño postal cubano.

Angelito: Siempre has sido una persona muy creativa y siempre tratas de superarte a ti mismo. ¿Cuál de los eventos y actividades que realizaste como Presidente fue el más complejo desde el punto de vista de logística?

José Raúl: Te puedo asegurar que todas las actividades fueron bien complejas y requirieron absoluta entrega y convicción. Fueron muchas las actividades organizadas y cada una tiene su propia historia. Desde que en el año 2000 pusimos un globo en La Rampa habanera para anunciar el Campeonato Nacional en el Pabellón Cuba, por el que pasaron dos mil pioneros de la capital en una cronometrada coordinación con el MINED y la empresa Transportes Escolares, estábamos seguros de que apostaríamos en serio por transformar la Filatelia cubana. A este evento le siguieron acontecimientos realmente memorables: la Exposición Hispano-cubana en el hotel Parque Central, la binacional Cuba-México en la Casa Benito Juárez de la Oficina del Historiador, la Exposición Internacional Habana 2006 desarrollada en los hoteles Riviera y Cohíba, y la Copa Cuba Internacional de Filatelia – el evento más grande que organizamos con la presencia de 14 países en el hotel Comodoro. Además de estos eventos internacionales, sobresalen otros de carácter nacional en los que con notable frecuencia tuvimos la presencia de expositores y jurados internacionales que nos acompañaron como en la I Copa Cuba de Filatelia por Equipos, o en los memorables Campeonatos Nacionales desarrollados en el convento San Francisco de Asís, donde se torna imborrable la Basílica Menor repleta de público para asistir a la inauguración del evento filatélico. Pero igual no puedo olvidar los eventos y exposiciones realizadas en las provincias, como los de Holguín, Santiago, Las Tunas, Camagüey, Matanzas, la Internacional Juvenil organizada en Santa Clara y muy especialmente las reiteradas veces que nos dimos cita los filatelistas en la bella ciudad de Cienfuegos para celebrar exposiciones juveniles, temáticas y el último Campeonato Nacional que me tocó organizar en 2019. En fin, para responder a esta pregunta con precisión tendríamos que hablar durante muchos días y llenar muchas cuartillas. Sólo te resumo que cada año nos involucramos en más de cuatro o cinco eventos de magnitud nacional o internacional y fueron más de 20 años, que solo Gardel sostiene que no son nada, pero para nosotros fue muchísimo trabajo y grandes satisfacciones.

Angelito: No alcanzarían 20 entrevistas para describir todas las actividades que organizaste magistralmente, cada una cuidada y calculada milimétricamente, como el mecanismo de un reloj suizo. En uno de estos eventos, gracias a tus gestiones organizativas, la Filatelia cubana pudo conocer de primera mano los impresionantes diseños de Cartor. ¿Cómo recuerdas esta experiencia?

José Raúl: Cartor es actualmente el fabricante más importante de sellos del mundo. Mi amistad con Ian, su Presidente, fue el vínculo propicio para invitarlo a La Habana y que presentara sus novedades a los filatelistas, quienes quedaron maravillados, y también a Correos de Cuba. La celebración de la Copa Cuba de Filatelia fue el escenario propicio para este encuentro. Es una pena que no se pudo en aquella ocasión concertar ningún acuerdo entre Cartor y el correo cubano.

Angelito: Otro gran logro fue formar parte de un equipo junto a Correos de Cuba, para asesorar las emisiones postales. ¿Cómo surge esta idea? ¿Cómo fue este proceso?

José Raúl: A lo que te refieres en esta pregunta es al Consejo Técnico Asesor de Emisiones Postales del Ministerio de Comunicaciones, que es un órgano colegiado que se crea por Resolución ministerial para asesorar al Ministro de Comunicaciones en este tema. La Federación Filatélica Cubana por derecho propio tiene un voto. No obstante, siempre fue difícil defender la posición de los filatelistas en un equipo donde todos los demás miembros tenían una posición gubernamental y poco conocimiento del tema. Pero con muchos argumentos logramos tener autoridad y respeto en el Consejo, y en consecuencia se lograron cosas importantes y significativas en los planes de emisiones postales y en novedosos diseños.

Angelito: El año 2020 marcó al mundo con la terrible pandemia de covid-19. El impacto en la Filatelia mundial fue devastador. Sin embargo, surge por necesidad y ganas de buen hacer la idea de utilizar la tecnología para reunir a los filatelistas. ¿Crees que hoy los filatelistas cubanos están más unidos como uno de los efectos pos-covid?

José Raúl, Raudel Busto y Mario Amores.
José Raúl, Raudel Busto y Mario Amores.

José Raúl: El uso de la tecnología en la comunicación tiene un rol indiscutible, que debó tener siempre también dentro del mundo de la Filatelia, pero no fue hasta el obligado confinamiento provocado por la covid que adquiere ese protagonismo. No creo que esto indique más unidad, pero sin dudas el trabajo de Raudel en este sentido ha salvado la Filatelia cubana. La Filatelia requiere de exposiciones presenciales, de intercambios personales, en general de eventos físicos, sin dejar de valorar el papel de las exposiciones, las subastas y los intercambios virtuales. Pero repito, no podemos aspirar a que sustituyan la actividad presencial porque moriría la Filatelia.

Angelito: En el año 2021 comunicas al gremio filatélico que dejas la Presidencia de la FFC. En ese justo momento solo pude decir que la Filatelia cubana estaba de luto. ¿Cómo enfrentas este duro momento dejando la que fue tu casa por más de 20 años?

José Raúl: La verdad es que era algo que desde hacía más de un año estaba valorando seriamente y ya a los amigos más allegados se lo había comentado. Para mí ya eran más de 20 años y estaba claro que necesitaba un cambio. Por eso lo asumí como un proceso normal a pesar de que la dirección del Ministerio de Comunicaciones presionó muchísimo para que yo saliera de la Federación. Era una espina atragantada que tenían hacía años y esperaban con ansias cualquier oportunidad para que yo saliera de la Presidencia. Lo asumí más tranquilo de lo que yo mismo podía imaginar. Creo que muchos colegas lo sintieron más que yo y quedaron más apesadumbrados con la noticia, quizás tenían más claro la debacle que se venía en la Filatelia cubana cuando yo dejara de ser Presidente. Sin embargo, muchos no pasaron de la simple observación y resignación, conducta de moda por estos tiempos. Tengo que resaltar la actitud de mi hermano Raudel, con su comportamiento dio, sin pretenderlo, una clase de lo que son fidelidad, firmeza y principios éticos. Fueron años de mucho trabajo, pero acompañados de muchos combates con el Ministerio de Comunicaciones y con Correos de Cuba que molestaban notablemente a los funcionarios de esos organismos. En los últimos meses la batalla por la revisión de las tarifas postales agudizó las confrontaciones, y ahí se colmó la copa. En ese momento que decido irme y el Ministerio de Comunicaciones empujó con mucha fuerza, no faltaron los “filatelistas” arribistas y oportunistas que incidieron en todo lo ocurrido y son también responsables de que fuera un proceso distorsionado, que lo único que provocó fue que la Filatelia se derrumbase y que ahora será muy difícil de recuperar. Yo sigo vinculado internacionalmente a la Filatelia e incluso recibo constantemente el apoyo, el reconocimiento y la solidaridad de colegas de muchísimos países del mundo, así como de las organizaciones filatélicas internacionales.

Angelito: Sé que fuiste una espina en la garganta de los organismos vinculados a la Federación. Tu frontalidad desde el estudio, investigación, conocimiento, experiencia y en muchos casos desde la lógica, fue una postura inamovible por más de dos décadas. Pocos están dispuestos a pagar el alto precio que va de la mano con dicha postura. Hoy desde la distancia, ¿crees que sacrificaste mucho? Quizás, ¿descuidaste mucho tu salud y hasta tu propia familia?

José Raúl: La formación que me dieron mis padres está marcada por los principios y la ética. Lo que deba hacer en la vida, ha de hacerse bien, no existe otra forma de cumplir. Siempre me sentí muy comprometido con los asociados y con la verdad, y esa fueron siempre mis motivaciones. No claudico nunca, y eso pocos lo entienden. Todo lo que hice fue por convicción sin esperar nada a cambio, y pueden parecer palabras trilladas, pero te puedo asegurar que es como yo actúo. Por lo tanto, no me arrepiento de nada y mi familia y mis amigos sienten orgullo y respeto por lo realizado. Ahí está mi trabajo, los resultados, eso nadie lo puede negar, la obra realizada está en muchos poquitos, que de alguna forma han de perdurar, eso reconforta cualquier sacrificio.

Angelito: Uno de esos tantos poquitos fue un tesoro que nos regalaste. Queridos lectores otro detalle de nuestro invitado, es que también es escritor. Autor en mi opinión del libro más importante de Filatelia temática. Te confieso que cuando lo leí me emocioné profundamente que se lo dedicabas a tu hijo. ¿Cómo te sientes con el impacto que lograste con este libro?

José Raúl: El impacto superó todas mis expectativas. No me imaginé que fuese un libro tan seguido y buscado, para muchos temáticos se convirtió en su libro de cabecera. Incluso, José Ramón Moreno, uno de los jurados temáticos con más prestigio en la FIP, señaló que era el mejor libro de Filatelia temática escrito en castellano. Te imaginarás que con ese elogio y viniendo de esa persona, te puedes sentir satisfecho. El libro me posicionó mucho internacionalmente, a un nivel que yo nunca esperé. Hay que agradecer a todos los que me apoyaron en su concepción, revisión, edición, diseño y promoción, en fin, un equipazo, no porque fuesen muchos, sino por lo grandes que son todos. Se hicieron varias ediciones, la más numerosa fue la de Gente Nueva, editorial especializada en la niñez y la juventud y que puso mucho interés, a tal punto que fue uno de los títulos del plan especial del año y eso también multiplicó el alcance. Además, se hicieron otras ediciones como la que gestionó mi gran amigo Pedro Meri en Venezuela. En fin, el libro ha marcado mi vida. No olvides aquel proverbio de que en la vida debemos tener un hijo, sembrar un árbol y escribir un libro.

Angelito: Mientras realizamos esta entrevista se ha realizado la Exposición Interamericana de Filatelia Montevideo 2023, donde la FIP te otorgó la Medalla de Honor de la FIP, en reconocimiento a los 16 años como directivo del Buró de la Juventud (ocho de ellos como Presidente). ¡Qué honor que la Federación Internacional de Filatelia reconozca cada minuto de tu entrega?! ¡Cuánto tienen que aprender los organismos de nuestro país! ¿Te sorprende este reconocimiento?

José Raúl: Yo nunca pensé que la FIP me otorgase la Medalla de Honor, pero igual soy consciente de que siempre he gozado de la simpatía y consideración de las máximas autoridades de la FIP, en los diferentes mandatos que ha tenido esta organización. Quizás pocos sepan que yo he sido el único latino que ha presidido una Comisión de la FIP, y eso no hubiese sido posible sin el apoyo de colegas de muchos países y de los dirigentes de la Filatelia internacional. En la FIP tener 16 años de labor en una función no es usual, pues tienen que reelegirte cada cuatro años, y no es fácil porque siempre hay muchos aspirantes a esos cargos, pero bueno, siempre fui apoyado por la mayoría de los países en las elecciones. Tengo muchos recuerdos, anécdotas y vivencias de esos años, los cuales me marcaron para siempre. Imagínate, desde nuestra compleja realidad dirigir una actividad de alcance mundial adquiere dimensiones muy particulares, pero afronté el reto y parece que no lo hice tan mal. Este es el máximo reconocimiento que he recibido en mi vida. Lamentablemente a nivel nacional nunca he tenido ningún reconocimiento a mi trabajo por parte de los organismos del Estado cubano por el desempeño de mis funciones y los resultados de mi trabajo, nadie es profeta en su tierra. No obstante, este premio cubre cualquier deuda al respecto y te confieso que estoy muy feliz y orgulloso de haberlo recibido.

Angelito: En tantos años que has entregado tu vida a la filatelia, dentro y fuera de cuba no es de extrañar que la lista de amigos es prácticamente interminable, cuales son los que no podrías pasar por alto ?

José Raúl: Como dices la lista es interminable y es difícil mencionar nombres con el peligro de dejar a personas fuera. En Cuba tendría que mencionar a un grupo de jóvenes que jugaron un papel importante y me siguieron incondicionalmente en cada uno mis proyectos o hasta locuras se pudiera decir. De esa generación de Raudel, también tendría que sumar a Yaniel, René, Adrián, Nazco, Isaac, Ernesto, Daniel, Hermes y Mario. Entre los menos jóvenes a Pablo, Isabel, Mestre, Crego y Nodal. Pero igualmente han sido muchos los amigos que a pesar de la distancia geográfica siempre han estado muy cerca. Meri, Miguel, Jorge, Héctor, Arguello, Mello, Roberto, Dila, Martha, Sebastián, Walter, Reinaldo, Aldo, Sergio, Paul, Luis Fernando, Marcela, David, Pascual, Jaime, Prakob, José Pedro, Rafael y así una larga relación de amigos en toda Latinoamérica, España, EE UU y el resto del mundo. Te puedo asegurar que de las grandes cosas que me ha dado la filatelia es la sincera y eterna amistad de tantas personas a las que considero parte esencial de mi vida.

Angelito: Lo más difícil amigo mío es ser justo y ese premio es más que merecido. Quizás si te animas a escribir una autobiografía, te sorprendería la demanda que tendría, más en estos tiempos donde la tecnología y los nuevos medios digitales rompen cualquier frontera. Quisiera terminar con mi propia versión de preguntas rápidas inspiradas en el tan famoso cuestionario de preguntas de Marcel Proust. Aunque creo podría estar varios días disfrutando esta entrevista.

José Raúl: Adelante …

Angelito: ¿Cuál es tu palabra favorita?

José Raúl: Compromiso.

Angelito: ¿Qué te activa creativamente?

José Raúl: Los retos, cuanto más difíciles parezcan más le pongo la vida.

Angelito: ¿Cuál profesión distinta a la tuya te gustaría ensayar?

José Raúl: Soy educador 24/7, eso me define.

Angelito: ¿Tu serie favorita de Colonia, República y Revolución?

José Raúl: Colonia… la primera emisión de Antillas Españolas, quizás por ser la primera o por las muchas veces que vuelvo a ella. En la República la emisión Centenario de la Bandera, de 1951, fue la primera que tuve de ese período y además aprendí muchísimo del tema por lo mucho que leí para entender cada imagen. En el período de la Revolución aquí hay muchas … no lo he pensado antes para definirme por una en específico.

Angelito: Si la vida te diera la sorpresa de poder trabajar con Cartor o Stamperija, ¿con cuál te quedarías?

José Raúl: Cartor.

Angelito: ¿Guillermo Menéndez o José Antonio Medina?

José Raúl: Cada uno tiene buenos, regulares y malos diseños… no tengo ningún diseñador preferido, valoro los buenos diseños independiente de la mano creativa que lo gestó.

Angelito: ¿Jurado o expositor?

José Raúl: Jurado.

Angelito: ¿Un sueño por cumplir?

 José Raúl: Muchos, en la Filatelia siempre soñé con una Exposición Mundial en La Habana.

Angelito: Sería un hermoso y gran sueño, pero que aún se puede cumplir y sin la más mínima duda, eres el único capaz de organizar una Expo Mundial en La Habana.

No puedo dejar pasar esta oportunidad para dejarte bien claro que, para mí y muchísimos filatelistas, tú eres el Premio Nacional de Filatelia desde hace mucho, no importa un certificado que lo acredite, ni un organismo que lo autorice. Tu legado en la Filatelia cubana y mundial ha sobrepasado todos los límites que alguien imaginó. Ha sido un verdadero honor poder compartir contigo este diálogo y aunque sé que estas preocupado por la cantidad de preguntas, te aseguro que todos los lectores se quedarán con ganas, porque de las personas grandes siempre se quiere saber más. Gracias por tanto, la Filatelia cubana está en deuda contigo. El tiempo ha demostrado que no hay otro que pueda llevar las riendas de la Federación Filatélica Cubana como José Raúl Lorenzo.

José Raúl: Gracias a ti hermano por la oportunidad, por la confianza y por la paciencia. Ha sido un tremendo placer compartir estas ideas contigo y con los lectores de la Web del Grupo de Desarrollo de la Filatelia Cubana, quienes hacen un excelente trabajo en aras de mantener y desarrollar la Filatelia cubana.

Angelito: Un verdadero lujo, hermanazo, poder realizar esta entrevista. Tres cosas quedan en el tintero, que me dediques el libro de Filatelia temática, que podamos celebrar cuando te entreguen el Premio Nacional de Filatelia y que puedas organizar una Expo Mundial en La Habana. Quizás podamos volver a compartir una cerveza sentados en un banco del parque “el Curita” como ese terrible día que te separaron de la Presidencia, quizás te pueda acompañar en un viaje por Europa, tu al volante de un Audi deportivo, filosofando de la vida o de la próxima Expo. Pero por ahora solo puedo decirte, ¡chapeau!

Sólo queda invitarlos a una próxima entrevista en este nuevo espacio y si la disfrutaron, recuerden que pueden compartirla en las redes en la plataforma que más les guste, aquí les dejamos los enlaces. ¡Hasta la próxima!

Pequeña galería de fotos de amigos en eventos alrededor del mundo

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8 comentarios

  1. Acabo de deleitarme con esta obra maestra, que seguramente leeré varias veces más, y puedo afirmar que tanto las respuestas en forma de relatos, vivencias y enseñanzas del entrevistado, como la habilidad periodística del entrevistador, son EXTRAORDINARIAS. Es una entrevista sumamente inspiradora y un testimonio escrito del gran legado de uno de los filatelistas más destacados de nuestra historia. Tuve el privilegio de conocer al profe José Raúl cuando yo era adolescente, y desde el primer momento noté que su increíble conocimiento y pasión por la filatelia eran proporcionales a la gran calidad humana que le caracteriza. Siempre tan accesible y servicial con todos, sin importar la edad o el origen. Gracias, profe, por todo lo que ha aportado a la Filatelia Nacional e Internacional, pero especialmente porque mucho de lo que hoy soy como filatelista se lo debo a usted.

  2. Angelo te felicito por tan interesante, buena y oportuna entrevista y a José Raúl por deleitarnos con sus vivencias y experiencias. No hay duda que ha sido el mejor Presidente en todos los sentidos que ha tenido la FFC, deseo mucho le otorguen el tan merecido Premio Nacional y por qué no, quizás si todo cambia retorne a su puesto de Presidente aún es joven y la vida da muchas vueltas, saludos

    1. Jose Luis, muchísimas gracias por tus palabras ,, realmente fue un placer realizar esta entrevista y coincido contigo . la vida da muchas vueltas, ojalá todo se realice con la justicia que se merece.. un abrazo

  3. Muy interesante la entrevista, tanto entrevistado como su entrevistador hacen posible la comunicación cercana, y de esta forma trasmitir de forma amena al lector toda una trayectoria y vivencias del entrevistado . A por más entrevista como estas Angelito que si alguien no le gusto es porque aji come jejje

    1. Muchisimas gracias maydolis por estas palabras .Estamos muy contentos con el resultado y como siempre digo hay que ser justos con la justicia. Por otra parte si de pica pica se trata, pues preparados que en nuestras entrevistas el ají picante es el plato fuerte. un abrazo..

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